sábado, 31 de mayo de 2014

ELECCIONES EUROPEAS 2014. PACMA


   ¿Aún no conoces al único partido que también se preocupa, entre otras muchas cosas, en defender los derechos de TODOS los animales? ¿No conoces a PACMA?

   Si de verdad te gustan los animales, y te preocupan tanto como a mi, el trato que la mal llamada raza "humana" muchas veces le da, este es sin duda alguna tu partido.

   Lo primero que todo el mundo piensa cuando escucha por primera vez hablar de PACMA, es que es un partido de una minoría, a la que solo le preocupan los problemas de los animales y que el resto de cosas que suceden en el mundo les da igual. Nada más lejos de la realidad, pues TODOS los miembros de PACMA vamos un paso más allá de los problemas que diariamente nos preocupan a todos, e incluimos en nuestras preocupaciones, el Maltrato a nuestros compañeros de viaje en este planeta (los animales). Y nos importa mucho porque tenemos la suficiente Humanidad y Sensibilidad como para poder darnos cuenta de que ellos, que no tienen voz para poder defenderse, no tienen culpa alguna de nuestra sin razón. 

   Además estamos convencidos de que viviendo en una sociedad que sea justa con sus animales, se estarán creando las bases para mejorar en todos los demás campos y salir así fortalecidos para disfrutar de una mejor Justicia social.

   Por eso hoy desde aquí quiero deciros bien alto y claro, que desde PACMA estamos totalmente en contra de cualquier tipo de Maltrato animal, pues aparte de ser totalmente cruel e innecesario, ¡es amoral e inhumano!

   Proteger al débil, guiarlo en su Camino e intentar mejorar su maltrecha situación actual,  es totalmente compatible con intentar arreglar también los demás problemas que lacran este país y que son de sobra conocidos  por todos. Los animales tienen también sus sentimientos y sufren y padecen igual que nosotros. Tienen sus intereses particulares y sus propios problemas, aunque nosotros somos su principal problema y nadie debería ser más que nadie en este bonito planeta, solo por el hecho de ser más fuerte e inteligente que las demás especies. Debería, en todo caso, ser al contrario y utilizar la inteligencia y sabiduría para ayudar siempre al que más lo necesita.
   Si quieres ayudarnos a construir desde hoy mismo, un mundo mejor y más justo para todos, conócenos en http://www.pacma.es/ y forma parte junto a nosotros, del bonito proyecto de conseguir una sociedad más próspera y libre para todos sus seres vivos a la vez que cuidamos de nuestro Medio Ambiente.

   Un fuerte abrazo para tod@s.
   Francisco Rodríguez.

  

domingo, 21 de julio de 2013

POR UN MUNDO JUSTO PARA TODOS...

Dicen que para entrar en el Cielo, tienes que haber llevado una Vida de Amor verdadero, de ayuda al prójimo y de Fidelidad y entrega a tu Familia y a tus seres queridos. Tienes que haber sido muy bondadoso, cariñoso y sobre todo muy desprendido de las cosas materiales, porque lo que verdaderamente importa son las personas, no las cosas.

Pienso entonces que el Cielo estará lleno de perritos saltando y correteando por allí, y me alegra sobremanera, saber con toda seguridad, que mi perrita cuando le llegue el momento, (que espero que sea dentro de muchos años) tendrá un sitio de privilegio reservado entre las buenas almas.

Me entristece pensar que no puedo decir lo mismo de muchas personas a las que conozco, ni tan siquiera de mi mismo… y por supuesto que me avergüenzo de saber que no quiero a mi perrita ni la mitad de lo que ella me quiere a mí.


¿Tenemos tiempo de reflexionar y cambiar nuestro destino? O simplemente ¿ni nos lo hemos planteado nunca? O tal vez ¿somos tan necios de pensar que no podemos aprender nada de estos animales?...


Por un mundo justo para todos los seres vivos del planeta. No al maltrato de ningún animal. Y si verdaderamente existe un Cielo, luego no os sorprendáis de no encontrar allí a muchas personas...
                                                                                                                          FRAN.

viernes, 10 de mayo de 2013

Mi Mejor Amigo.




Él se tumbó a mi lado, me miró a los ojos con ternura como muchas otras veces y me acarició la cabeza. Noté como sus manos temblaban…o era yo el que estaba temblando. Ahora no lo recuerdo claramente. Presentí que algo no iba del todo bien. Dicen que los perros tenemos un sexto sentido que nos advierten de estas cosas, pero en este caso no fue necesario usarlo, era evidente. No sabía en aquel momento de que se trataba exactamente, pero algo no iba bien…

Hacía ya varios días que presentía que mi familia no estaba bien. Algo les preocupaba y se les notaba a todos un poco tristes. Justo ahora que volvíamos a disfrutar de la vida como cuando estábamos todos juntos. Que buenos tiempos aquellos… estaban todos. Papá, Mamá, los tres niños y yo. Una bonita familia. Recuerdo que mi preferido por aquel entones era el hijo mayor. Que tío mas salao. Él me enseño casi todo lo que se, me bautizó con el nombre de Blade y fue mi mejor amigo durante muchos años, pero un buen día se fue y ya no volvía a casa todos los días. Tan solo venía dos o tres veces al año. Creo que vive con otra familia, pues cuando nos visita, lo acompañan siempre una mujer, dos niños “nuevos” y una perrita blanca muy guapa, bastante más pequeña que yo, pero algo gruñona. Me ladraba mucho al principio, pero con el tiempo conseguí que fuera mi amiga y nos encanta volver a vernos de vez en cuando. Todos son muy simpáticos y noté enseguida que eran personas a las que les gustábamos los animales. Pensé entonces que no había perdido a mi amigo, sino que había ganado tres más, bueno cuatro contando a la perrita también.

Pronto el hijo mediano ocupó en mi vida el lugar del hijo mayor, y con él fui creciendo feliz siempre a su lado, pues gracias a su cariño y compañía, la ausencia de mi amigo se me hizo mucho más llevadera. Pasé a dormir en su cuarto y desde entonces no ha pasado ni un solo día que no me duerma escuchando su respiración y oliendo su cuerpo. Sin darme apenas cuenta se fue convirtiendo en alguien único e irremplazable en mi vida. A él se lo permitía todo, bueno casi todo, porque hay una cosa que no me ha gustado nunca y es que me cojan en brazos como si fuera un perrito pequeño. Tengo que reconocer que me da un poco de vergüenza, que le voy ha hacer.

Pasó el tiempo y un día empecé a darme cuenta que el Padre hacía ya mucho tiempo que no volvía a casa. Quizás por eso mi Amigo estaba tan triste y en repetidas ocasiones lo encontraba llorando a solas en nuestra habitación. Yo no sabía lo que le pasaba, pero lo que si sabía era que había llegado el momento de devolverle el favor que un día me hizo. Y así fue que desde entonces no me separé ni un segundo de su lado, al igual que el hizo conmigo años atrás. Esto nos hizo unir más aun si cabe, nuestros ya de por si fuertes lazos de amistad y justo ahora que empezábamos a disfrutar otra vez de la vida, me pongo malito y me llevan al veterinario.

No sé que me pasa pero me encuentro muy débil, casi sin ganas ni de comer. Estoy deseando recuperarme para volver a jugar y pasear con mi Amigo por aquel parque tan grande al que acostumbramos a ir todas las semanas.

Ayer volvimos de nuevo al veterinario, pues no consigo mejorar y ya llevo así muchos días. Ya ni como nada, porque eso me hace sentir aun peor y aunque me encontraba mas mal que nunca, me alegró mucho observar que además de mi Amigo, nos acompañaba también en esta ocasión, el hijo pequeño y Mamá. Eso me hizo muy feliz, pero ni aún así encontré fuerzas para caminar el corto trecho que nos separaba del coche a la consulta. Mi Amigo pareció darse cuenta y se agachó para cogerme en sus brazos. Yo no opuse resistencia como otras veces y lo dejé hacer. Lo miré y moví el rabito un par de veces en señal de agradecimiento. Él pareció entenderme, pues no dejo de darme besos hasta que llegamos a la consulta donde me dejó suavemente encima de la camilla.

 Él se tumbó a mi lado, me miró a los ojos con ternura como muchas otras veces y me acarició la cabeza. Noté como sus manos temblaban…o era yo el que estaba temblando. Ahora no lo recuerdo claramente. Presentí que algo no iba del todo bien. Dicen que los perros tenemos un sexto sentido que nos advierten de estas cosas, pero en este caso no fue necesario usarlo, era evidente. No sabía en aquel momento de que se trataba exactamente, pero algo no iba bien.

Me costó entender lo que me decía mi Amigo, porque le temblaba también mucho la voz y yo casi estaba dormido, pero creo que me dijo con la voz entrecortada:

- Chico… te quiero mucho… lo sabes, ¿verdad? ¡No te imaginas cuanto te quiero!

No se porque mi Amigo lloraba de esa manera… algo le debería de estar doliendo mucho, pero para mi fue el momento más Feliz de toda mi vida, pues al escucharle decir eso, pude sentir el Verdadero Amor, ese que solo nace en lo más profundo del Alma. Me hizo tan feliz que incluso pude volver a mover el rabito en un último esfuerzo. Mamá y el niño pequeño también me acariciaban y me decían cosas bonitas. Me acordé en ese momento de mi primer amigo, el hijo mayor, e incluso pude llegar a sentirle cerca, a pesar de la distancia que nos separaba. También me abrazó con mucho Amor, como intentando transmitirme parte de su fuerza… Fue en ese momento, cuando los ojos se me fueron cerrando poco a poco, vencidos por el “sueño” y lo último que vi fue la cara de mi Amigo, al que aun le temblaban los labios mientras me seguía susurrando palabras preciosas en mis orejotas. El último olor que recuerdo es el de sus manos cogiéndome la cara y solo por un instante creí volver a verlos a todos juntos otra vez; Papá, al que hacía tiempo que no lo veía, Mamá y los tres niños a mi alrededor y por eso me sentí de nuevo el perro más Feliz del Mundo.

Después… después ya no recuerdo nada más…

Lo único que se, es que fui muy feliz con todos ellos, especialmente con el niño mediano, con el que aprendí el Verdadero sentido de la palabra Lealtad y del que puedo decir sin duda, que siempre fue…

Mi Mejor Amigo.



        Siempre vuestro.
Blade.



Moraleja:

Si te esfuerzas cada día, en vivir con Lealtad hacía tus amigos, vivirás una vida llena de satisfacción, de Amor, de Aprecio y Admiración mutua. Los Amigos al igual que la familia, pueden estar cerca, o pueden estar separados por la distancia, o incluso pueden ya no estar, pero ten por seguro, que si actúas de esta manera, todos ellos cuando ya no estés, al levantarse y mirar al Cielo cada mañana te recordarán, y al hacerlo se les dibujará una sonrisa de felicidad en sus caras. Entonces podrás sentir que haz hecho Feliz a muchas personas y ese será el mejor de los regalos que jamás recibirás.

Sentirás que ha merecido la pena Vivir.