miércoles, 3 de febrero de 2016

PALABRAS VACIAS...

   
   Todo sucede en un momento, casi sin tiempo ni a pestañear... es como una llave que enciende la luz de una lámpara en una mesita de noche cualquiera, ora apagada, ora encendida. Cambia de posición dentro de tu cabeza, pasando de un estado a otro casi instantáneamente y lo que hasta hoy te parecía blanco... pasas a verlo de un gris sospechosamente peligroso.

   Un día sin saber porque, te das cuenta con absoluta claridad de ello y algo que has estado durante mucho tiempo dando por hecho, no es tal cual tú lo creías. Algo en tu interior te avisa y cambias el chip automáticamente.

    Pasa con las cosas, pasa con la ideas y pasa con las personas también. Con estas últimas es mas difícil percibirlo, pues muchas de ellas ya se encargan de tenerte engañado durante todo el tiempo que les es posible... Muchas te dirán a menudo palabras bonitas, pero llega un día en que nos damos cuenta que la mayoría actúan de una forma totalmente contraria a como nos han hecho creer. Es decir, que sus palabras no se corresponden con sus actos, o al menos no como nosotros las hemos interpretado.

    Todo sucede en un momento, casi sin tiempo ni a pestañear...

    Si alguna vez descubres una persona así, que te dice que hará una cosa y luego hace otra totalmente distinta, no merece la pena perder mas tiempo escuchando lo que dice... y no te sientas mal, pues hay que aprender a no esperar que las personas hagan lo que tú esperas que hagan, pues en la mayoría de los casos acabarás decepcionado.

    Lo mejor es siempre hacer lo mismo que uno piensa, pensando siempre lo que se dice, pero nunca pensar una cosa y hacer otra distinta, pues de esta forma nunca estarás satisfecho contigo mismo y eso es algo que solo las personas deshonestas pueden aguantar...

   Puedes tener cientos de “amigos“ en tu perfil de Facebook, pero no te equivoques, los verdaderos Amigos, esos que van sin comillas ” ”, se cuentan con los dedos de una mano y a veces... hasta te sobran dedos. 


   Moraleja: Como dice el dicho... no es más rico quién más tiene, sino el que menos necesita. Con los amigos es igual, no porque tengas muchos serás más feliz. Es mejor tener pocos y buenos.

domingo, 15 de marzo de 2015

Quieres volver a pasear...?

   

Cuando quise darme cuenta la batalla ya había empezado. Nadie me avisó, simplemente me encontré inmerso en ella sin saber ni tan siquiera cuanto tiempo llevaba allí ni de contra quién me estaba defendiendo.
   Intenté no perder el control y analizar fríamente la situación. Mi primera intención fue salir de allí rápidamente, no huir, solo salir de allí y evitar el enfrentamiento. Para eso me habían entrenado, para evitar siempre la confrontación directa, cosa que solo haría en casos de extrema necesidad. Pero no salí de allí ni evité el enfrentamiento, de hecho me metí de lleno en la pelea, esquivando todos los golpes que podía a la vez que intentaba descubrir a mi adversario para atacarle yo también. No conseguí ninguna de las dos cosas, y lo único que notaba era que cada vez eran más duros los golpes y más seguidos. Quise que alguien hiciera sonar la campana y terminar de una vez este asalto y con el la pelea... pero la campana no llegó nunca a sonar y la pelea continuaba a la vez que aumentaba mi ansiedad y con ella mi descontrol absoluto de la situación.
   Empecé a ser consciente del peligro y el temor se hizo un hueco en mis sentimientos. Al principio era un huequecito apenas imperceptible, luego... luego se apoderó de todo el espacio disponible.
Perdí en un abrir y cerrar de ojos, la que hasta entonces consideraba mi principal arma. Empece a perder la Confianza y el Respeto por mi mismo.  Parecían despedirse al unísono de mi mente con demasiada celeridad. Me sentí solo, triste y desconsolado... 
   Por fin la lucha terminó y tuve que admitir la derrota, abatido, exhausto y humillado. Lo peor de todo, fue darme cuenta al final, que contra quien estaba peleando era contra mi mismo. 
   No comprendía nada, estaba muy confuso y me sentía vulnerable. Todos intentaron ayudarme durante todo el tiempo que duro la batalla, pero no quise su ayuda hasta que ya fue demasiado tarde. A partir de ahora, solo yo podría resolver esta situación...
   Había entrado en una pelea sin quererlo ni buscarlo, me habían vapuleado y llevado de un sitio a otro como si fuese un muñeco de trapo, todo para finalmente darme cuenta y ser plenamente consciente de que la persona que me hizo todo esto fui yo mismo.
   Tremenda lección la que aprendí, con la Vida de testigo y muchos, demasiados para mi gusto, compañeros de reparto en este desagradable pero necesario episodio en el cual yo era el actor principal.
   La Vida, mientras es Vida, siempre te da una nueva oportunidad... y yo esta vez no estoy dispuesto a desperdiciarla. He salido de esta batalla derrotado y vencedor a la vez, una extraña combinación, pero con nuevas y mejores armas, nuevos retos por conquistar y sobre todo con nuevas y renovadas ganas de seguir avanzando por mi Camino... 
   Todo aquel que me quiera acompañar en este paseo, debe saber que tendrá un lugar Siempre a mi lado, no delante ni detrás, ni por encima ni por debajo... simplemente a mi lado. 
¿Quieres acompañarme de nuevo, Cari? Para mi sería un Honor y una inmensa Alegría, tanto o más como el hecho de haberme dado cuenta,  que tengo la suerte de tener a mi lado a la que para mi es la Mejor Mujer del Mundo!

sábado, 22 de noviembre de 2014

EL TIEMPO QUE "PASO" CONTIGO...

   La mayoría de las veces, por no decir todas, cuando me tomo un cafelito, me viene a la cabeza tu recuerdo. ¡Como te gustaba tomarte un buen café!
   Cuando voy a echar la quiniela, la lotería primitiva o simplemente compro un cupón, también me acuerdo de ti y de como te gustaba siempre estar pendiente de estas cosas, pues raro era el día que no escuchabas en directo salir los números agraciados.
   Al reñir a mis "niños" o enseñarles algo nuevo para ellos, sin darme apenas cuenta luego termino pensando en ti también.
   Cada vez que pienso en Sevilla, pienso en ti y cada vez que oigo tu nombre ya ni te cuento... Manolo, mira, se llama como mi padre. Unos te decían Manolo, otros Manué, tito Manolo y algunos Manolo el de Carmina. Para mi eras Papá.
   Todos los días, de una u otra forma me encanta compartir un momento contigo, aunque sea solo un pequeño suspiro. Hoy no iba a ser menos y por eso desde aquí abajo, te deseo que pases un Bonito día en tu Cielo de Sevilla donde hoy cumples 6 añitos ya...como pasa el Tiempo.
   Yo intentaré disfrutarlo también.

   Tu hijo mayor que Te Quiere...
Fran.